sábado, 29 de agosto de 2009

Mi Alma Perdida

Dame una corona más que esta noche yo quiero perder
la conciencia que me hace temblar cada vez que te veo venir
volverme invisible tal vez, seguirte por toda la ciudad
y llegar a tu casa
sentarme a tu lado, escucharte escondida,
conversar, saber lo que piensas
de la vida cuando ves las noticias
protegerte de noche a los pies de tu cama,
descifrar el sentido de tus sueños
y cada que dormido me hablas
Dame una corona más para ver si dejo de pensar
en poderes paranormales de heroina de comic
y me atrevo a acercarme a ti,
soltarte a la cara la verdad y dar media vuelta
recoger mi chaqueta y salir por la puerta contigo

Te daré mi corazón
te daré mi vida
te daré mi alma perdida

Ojalá, ojalá nunca cambie esa forma que tienes de estar en el mundo
ojalá que el tiempo no te cambie

Te daré mi corazón
te daré mi vida
te daré mi alma perdida

Dame una corona más...

lunes, 24 de agosto de 2009

Lluvia en el jardin


Una tarde de lluvia cubrió los cielos de este jardín. Esta lluvia es mia, tan mia como mi sonrisa, tan mia como esta nueva libertad que estoy experimentando, gotas dulces caen sobre mi pelo... recorren mi rostro hasta llegar a mi boca, la besan y se quedan ahí, compenetradas... como complices de una verdad que compartimos solamente tu y yo.. nadie más. Sentí felicidad al verte llegar, como un susurro en el horizonte, como una caricia en el pelo... fuiste discreta al llegar y luego agresiva al quedarte, fueron la tarde y la noche más melancólica que pude tener, pero sin embargo la más bella de todas, me sentía libre! cerré los ojos y me veía caer en un acantilado, veía a miles caer junto a mi...
Quedemonos en silencio, pues lo merecen l@s miles que han caido junto a mi...

lunes, 17 de agosto de 2009

Principito de la estrella que no se ve


Quizás eres la luz que estaba buscando, esa estrella que no se ve, esa estrella que sonríe... Oh Principito! jamás te vayas de mi lado por favor! Como te quisiera alcanzar, pero este mundo está
contra la felicidad, nos condicionaron para ser adictos a nuestra infelicidad, a ser adictos de una forma u otra a nuestro dolor. No escapamos de éste, sino que nos adherimos más a él... no somos capaces de poder desprendernos de él. Pero tú... estrella, como quisiera tocarte, abrazarte y decirte lo mucho que me importas, la importancia de tus sonrisas a diario, tu mirada sincera y transparente hacia todo lo que te rodea, tus pensamientos hacia esta sociedad enferma, que busca nada más que el bien propio y no el común, esta sociedad enfermiza por la televisión que el sistema se las come a diario, que no conocen el misterio de la flor, o de la luna llena... están preocupados tan sólo de sacarle dinero hasta a la misma mierda ... En cambio tú, Principito, reinas en aquella estrella que cada día me deleita más con tu sabiduría, eres tan perfecto... pero en la perfección está el error... como quisiera que todo fuera real

domingo, 9 de agosto de 2009

Los libros son mi aliento, mi vida y mi futuro

Walking Around

Sucede que me canso de ser hombre.
Sucede que entro en las sastrerías y en los cines
marchito, impenetrable, como un cisne de fieltro
Navegando en un agua de origen y ceniza.

El olor de las peluquerías me hace llorar a gritos.
Sólo quiero un descanso de piedras o de lana,
sólo quiero no ver establecimientos ni jardines,
ni mercaderías, ni anteojos, ni ascensores.

Sucede que me canso de mis pies y mis uñas
y mi pelo y mi sombra.
Sucede que me canso de ser hombre.

Sin embargo sería delicioso
asustar a un notario con un lirio cortado
o dar muerte a una monja con un golpe de oreja.
Sería bello
ir por las calles con un cuchillo verde
y dando gritos hasta morir de frío

No quiero seguir siendo raíz en las tinieblas,
vacilante, extendido, tiritando de sueño,
hacia abajo, en las tapias mojadas de la tierra,
absorbiendo y pensando, comiendo cada día.

No quiero para mí tantas desgracias.
No quiero continuar de raíz y de tumba,
de subterráneo solo, de bodega con muertos
ateridos, muriéndome de pena.

Por eso el día lunes arde como el petróleo
cuando me ve llegar con mi cara de cárcel,
y aúlla en su transcurso como una rueda herida,
y da pasos de sangre caliente hacia la noche.

Y me empuja a ciertos rincones, a ciertas casas húmedas,
a hospitales donde los huesos salen por la ventana,
a ciertas zapaterías con olor a vinagre,
a calles espantosas como grietas.

Hay pájaros de color de azufre y horribles intestinos
colgando de las puertas de las casas que odio,
hay dentaduras olvidadas en una cafetera,
hay espejos
que debieran haber llorado de vergüenza y espanto,
hay paraguas en todas partes, y venenos, y ombligos.
Yo paseo con calma, con ojos, con zapatos,
con furia, con olvido,
paso, cruzo oficinas y tiendas de ortopedia,
y patios donde hay ropas colgadas de un alambre:
calzoncillos, toallas y camisas que lloran
lentas lágrimas sucias.


Un poco de lo que nos dejó uno de los Grandes