martes, 21 de diciembre de 2010

hoy me recuesto una vez más sobre esta cama, frente a una caja con luces y botones con los cuales puedo escribir... y comienzo a pensar, a pensar sobre aquello, sobre esto, sobre lo nuestro.
Hoy me he dado cuenta que prácticamente sólo escribo cuando estoy en crisis conmigo misma, quizás eso sea malo, o quizás sea bueno, no lo sé con certeza... Lo que sí sé es que me gusta, es una forma de expresar las cosas que siento y estoy pensando... cosas que no les digo a nadie, no por que no tenga a quien contarle, ni por miedo a ser juzgada, si no por que no quiero decirle a nadie, sólo quiero saber yo, este secreto es mio, y no lo comparto.
A veces es triste pensar en el final de algo, sobre todo si por eso algo diste la vida en intentar protegerlo, cultivarlo, y hacerlo crecer... pero creo que la vida te pone obstaculos para que algun día, no hoy ni mañana, nos demos cuenta de lo que tenemos, de que miremos al rededor y veamos... Ese día nos daremos cuenta de que solos venimos al mundo, y de la misma forma no vamos, a nadie le pedimos nacer, pero cada uno puedo tomar la decisión de cuando es el momento de retirarse, a menos que ocurra un accidente... Accidente, accidente, accidente, accidente... Un accidente me arrebató a mi padre, cuando recuerdo el momento, me invade una nostalgia gigante, pero hoy, siendo una persona un poco más madura que ayer, me doy cuenta de que todo los que nos pasa es para bien, queramos lo o no.